México, con déficit de 17 mil camas para enfrentar emergencia por Covid-19

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CIUDAD DE MÉXICO (apro).- México necesita 20 mil camas de terapia intensiva para atender a las eventuales víctimas de la pandemia de covid-19, enfermedad que ha matado a más de 11 mil personas en el mundo.

Sin embargo, el doctor Alejandro Macías, de la comisión especial de la UNAM para la investigación del covid-19, advierte que México se enfrenta a la actual emergencia con alrededor de 3 mil camas de terapia intensiva equipadas con respiradores artificiales.

El infectólogo universitario, que en 2009 estuvo encargado de combatir la epidemia de influenza, advierte que pese a la emergencia vivida hace 11 años, tres administraciones distintas no han invertido el dinero necesario en las instituciones de salud pública para reaccionar ante una emergencia.

Para una población de 120 millones de habitantes, explica, es necesario que se tengan al menos 20 mil camas de terapia intensiva para atender a enfermos que van a requerir oxígeno, cifra que le permitiría dar atención a las 17 mil 500 personas que van a necesitar hospitalización en casos graves si se contagian del coronavirus, según estimaciones del Programa Universitario de Investigación en Salud (PUIS) de la UNAM.

“Creo que por lo menos deberíamos tener en México unas 20 mil camas de terapia intensiva para las necesidades de un país de 120 millones de habitantes y una capacidad de crecimiento, me refiero a casos de pandemia, que pudiéramos crecer por lo menos a 30 mil camas más. Cuando viene una situación de emergencia como la que vamos a vivir, se necesitan muchas camas de terapia intensiva, y hay pocas, pero además esas camas ya están ocupadas. La capacidad no depende sólo de las camas instaladas, sino de esa capacidad de crecimiento”, advierte.

Pero los números del gobierno federal son más optimistas. De acuerdo con el Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades, de la Secretaría de Salud, 10 mil 528 mexicanos contagiados de covid-19 van a requerir hospitalización en terapia intensiva; mientras que otros 24 mil 564 podrían ser ingresados a hospitales para recibir tratamiento, pero sin que requieran respiradores mecánicos.

Para Macías el problema de las cifras oficiales es que “no hay un verdadero censo de camas de terapia intensiva. Un estimado que he platicado con médicos y con asociaciones es que México tiene 3 mil camas de terapia intensiva con equipamiento adecuado. Para una población de 120 millones de habitantes son muy poquitas”.

Frente a las 400 camas hospitalarias que el gobierno federal puede convertir en camas de atención crítica, según cifras de la propia Secretaría de Salud, el investigador de la UNAM agrega que en Estados Unidos cuentan con 100 mil camas equipadas para dar respiración artificial, cifra que pueden duplicar en casos de emergencia para llegar hasta 200 mil unidades.

“Entonces compara y verás que nuestras capacidades son muy limitadas”, revira ante el optimismo oficial.

El director del PUIS, Samuel Ponce de León, agrega que el problema tampoco se resuelve comprando camas y ventiladores mecánicos de última hora, debido a que también hay carencias de personal médico especializado.

En un editorial publicado en el sitio web del PUIS, “La pandemia aquí y ahora”, el investigador universitario agrega que la infraestructura en salud de México “es muy muy pobre y probablemente será insuficiente para el problema que viene”, tanto por falta de insumos y medicamentos como por “la escasez de personal paramédico, técnicos sanitarios, enfermeras y médicos”.

“Es importante explicar que el problema no se resuelve comprando ventiladores, monitores y construyendo terapias intensivas. No contamos con las médicas, enfermeros y técnicos que se requieren para operar un mayor número de equipos de apoyo ventilatorio. No es un asunto de comprar equipos. No hay solución en nuestras condiciones de infraestructura. En estos días enfrentaremos la realidad de tener un exiguo sistema de salud, sin capacidad de respuesta hospitalaria (y) que se dejó decaer irresponsablemente”, concluye.